
El reto
Diseñar una experiencia dinámica para un espacio en evolución
Cada edición de Maker Faire Barcelona introdujo una nueva configuración del espacio y un conjunto de requisitos funcionales. Las dos primeras ediciones fueron similares, pero la segunda presentó una distribución completamente nueva. El reto consistía en mantener una identidad reconocible junto a diferentes diseños visuales implementados en cada edición, y adaptar el diseño a nuevas distribuciones, configuraciones de expositores y flujos de visitantes.
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Flujo de visitantes: Hacer que la circulación fuera intuitiva dentro de un recinto grande y lleno de actividad.
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Consistencia visual: Crear una apariencia unificada entre estilos y materiales diversos de expositores.
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Escalabilidad y modularidad: Garantizar que el diseño pudiera ampliarse o reducirse según el tamaño y la ubicación de la edición.
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Presupuesto y sostenibilidad: Desarrollar estructuras reutilizables y sostenibles para montajes temporales.
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Continuidad de identidad: Traducir el lenguaje de marca de Maker Faire espacialmente a lo largo de varios años, manteniéndolo fresco y relevante.
Definición
Alcance y metodología
El proyecto se definió en torno a dos áreas de diseño complementarias: diseño gráfico, centrado en la identidad visual de la feria, y diseño espacial, que abarcó la planificación de la distribución, la zonificación y las estructuras de señalización, ambas desarrolladas en paralelo para crear una experiencia coherente y reconocible para los visitantes.

El proyecto siguió una hoja de ruta de diseño y producción de cuatro meses, estructurada en cinco fases:

Descubrimiento
Comprender el contexto local y explorar el universo Maker Faire
Como primer paso en todas las ediciones, visitamos y documentamos el recinto para entender sus características espaciales, accesos, limitaciones técnicas y potencial ambiental. Luego, utilizamos estas observaciones como base tanto para la distribución espacial como para el sistema gráfico de cada edición.
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Documentación del lugar (mediciones, análisis de circulación y mapeo ambiental).
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Identificación de puntos de acceso, necesidades de expositores y parámetros de seguridad.
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Evaluación de iluminación y acústica.
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Definición de oportunidades y limitaciones de diseño que guiarían la siguiente fase.
Pabellón Italiano – Fira Barcelona (ediciones 2017-2018)
Una estructura ubicada dentro del recinto ferial de Montjuïc, con un amplio espacio interior diáfano, techos altos, acabados industriales y casi sin luz natural. Es un espacio simétrico que ayuda a crear una distribución expositiva clara y organizada.

Nau Bostik – Barcelona (edición 2019)
Un complejo industrial reconvertido con múltiples edificios interconectados y áreas exteriores, que define un entorno fragmentado y lleno de carácter, con volúmenes irregulares, alturas variables, superficies texturizadas e iluminación desigual.

Después de recopilar información sobre el contexto local, el siguiente paso consistió en comprender cómo otras Maker Faires del mundo abordaban su diseño espacial y visual, su interpretación de las directrices globales de la marca Maker Faire y cómo las adaptaban a sus propios contextos locales.

Revisé varias ediciones internacionales, como Maker Faire Roma, Tokio y San Francisco, analizando cómo se implementaron las estrategias de distribución, los sistemas de señalización y los lenguajes gráficos en diferentes escalas y condiciones arquitectónicas.

Conclusiones clave:
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En este tipo de eventos se prefieren diseños modulares y escalables, que permiten una aplicación coherente en diversos formatos.
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Aunque la marca global Maker Faire opera sobre una base definida, invita a los organizadores locales a reinterpretarla, lo que genera expresiones culturales y contextuales únicas que conforman una identidad de marca viva y en constante evolución.
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Ambos recintos ofrecen una infraestructura consolidada y bien conectada, perfecta para un evento de estas características.
Desarrollo
Diseñar la experiencia
En esta fase, se tradujeron las conclusiones de la etapa de descubrimiento en una estrategia de espacio y experiencial coherente, definiendo cómo visitantes y expositores interactuarían dentro del recinto, garantizando que la circulación, la visibilidad y la participación funcionaran en conjunto.
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Diseño espacial: delimitacion de las zonas, disposición de stands, rutas de circulación, áreas de descanso y de actividad.
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Recorrido del visitante: Cómo las personas navegan y experimentan el espacio.
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Estrategias de zonificación: Expositores, talleres, charlas y zonas de networking.
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Flujo de visitantes: Optimización y consideraciones de accesibilidad.
Pabellón Italiano – Fira Barcelona (ediciones 2017-2018), plano y vista 3D.


Nau Bostik – Barcelona (edición 2019), plano y vista 3D.


Definir el lenguaje visual
Se desarrollaron todos los materiales impresos y digitales, incluyendo mapas, horarios, señalización direccional, gráficos a gran escala y recursos digitales, garantizando una navegación clara y una atmósfera coherente y enérgica en todo el recinto y las comunicaciones del evento.
Pabellón Italiano – Fira Barcelona (edición 2017)

Pabellón Italiano – Fira Barcelona (edición 2018)

Nau Bostik – Barcelona (edición 2019)

Implementación
Del concepto a la realidad
Supervisé la instalación in situ para asegurar que cada elemento, desde las estructuras y la señalización hasta la iluminación y el mobiliario, estuviera alineado con la definición original del diseño. Durante el montaje, el equipo se adaptó en tiempo real a las limitaciones del recinto y a las necesidades cambiantes de los expositores, manteniendo la coherencia visual y la funcionalidad.

Pabellón Italiano – Fira Barcelona (edición 2017)
La primera edición de Barcelona en el Pabellón Italiano estableció el lenguaje organizativo del espacio y el visual. El diseño se centró en distribuciones modulares, flujo de visitantes claro y adaptación de la identidad Maker Faire a un recinto amplio y diáfano.

Pabellón Italiano – Fira Barcelona (edición 2018)
Desarrollamos la segunda edición basándonos en los aprendizajes de la anterior, experimentando con el lenguaje visual. El enfoque se centró en optimizar la circulación de visitantes y reforzar la cohesión entre las áreas de expositores, talleres y actividades.

Nau Bostik – Barcelona (edición 2019)
En esta edición, la feria se trasladó a la Nau Bostik, donde nos enfocamos en adaptar el sistema previo a un entorno industrial fragmentado. Se renovó el lenguaje gráfico y las estructuras modulares, manteniendo la continuidad de la identidad mientras se abrazaba el carácter crudo y creativo del nuevo espacio.

Evaluación
Conclusiones de diseño:
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El enfoque modular resultó esencial para adaptarse a diferentes recintos y escalas, reduciendo el tiempo de montaje en un 30% entre las ediciones 2018/19 y la de 2017.
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Cada recinto presentó desafíos arquitectónicos y logísticos únicos que influyeron en la evolución de la estrategia de diseño.
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La creación de recursos reutilizables, estructuras y mobiliario adaptables, y un marco visual coherente permitió establecer un sistema escalable capaz de crecer y evolucionar con futuras ediciones, garantizando eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.
Impacto del evento
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La asistencia aumentó de aproximadamente 1.000 a 10.000 visitantes en cinco años, destacando el rápido crecimiento y el alcance del evento. Ajuntament de Barcelona
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La edición de 2019 contó con 150 proyectos y atrajo a 10.000 visitantes. Barcelona Activa